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Sergei Eisenstein:El realismo histórico

La vanguardia Soviética

Cuando los bolcheviques toman el poder en 1917, el cine ya había cautivado a los rusos. El cine mudo significó gran atracción para el gobierno revolucionario debido a que las dos terceras partes de la población era analfabeta y la imagen sería de gran utilidad para crear la conciencia popular.
En 1919 se nacionalizó la industria cinematográfica y se crea la primera escuela estatal de cine. La perspectiva política se confundía con la artística, entrando en conflicto la necesidad de experimentación artística con el objetivo de utilizar el cine como propaganda política.
De esta escuela surge Lev Kulecheiv, a quien se lo ha considerado como el padre del cine soviético, siendo un gran defensor del cine como expresión artística; su importancia superó a sus propias películas, debido a que sus aportes teóricos al arte del cine fueron de importante influencia para los cineastas de la época.
Muchos de los directores surgidos en ese momento tenían como concepción que la forma superaba al contenido, por lo tanto las autoridades soviéticas comenzaron a ver sus obras como inaccesibles para el público masivo.
Entre este tipo de directores se encontraba Eisenstein, que tenía la idea de que un país revolucionario debería tener una cultura revolucionaria. Junto a él se destacaban Pudovkin, autor de “La Madre” y Doujenko.

El cine mudo de Eisenstein

Luego de poner fin a su carrera teatral y de realizar dos cortos, filmará su primer film “La Huelga” (1925).
En esta película el acento está puesto en las imágenes con una clara intención de captar y encauzar las emociones del espectador. La película estaba consagrada al movimiento obrero revolucionario y carece de héroes individuales que se destaquen sobre la masa.
Esto estaba de acuerdo con las reglas que imponían las autoridades, quienes rechazaban la concepción individual del mundo , por lo tanto las películas deberían carecer de personajes que mostrasen sus perfiles psicológicos o sus conflictos interiores.
Su siguiente film sería una gran obra maestra “El Acorazado Potemkin”, considerada hasta el día de la fecha como una de las mejores películas de todos los tiempos. En este film el motín de los tripulantes de un barco serviría para materializar la vasta epopeya obrera y campesina de 1905.
Por lo que se puede extraer de sus escritos, la preparación técnica de esta película fue rigurosa y reflexiva y los efectos fueron calculados con gran esmero. Para la construcción de la misma siguió las reglas de las tragedias clásicas, es decir con cinco actos.
Para celebrar el décimo aniversario de la revolución de 1917, se le encarga a Eisenstein una película que haga referencia al tema, se llamará “Octubre”. Su estreno se debió retrasar cinco meses debido a que Trosky había caído en desgracia y todas las imágenes que se referían a él debieron ser borradas.
Eisenstein era además un teórico del cine y entre sus teorías se destacaban las que se referían al montaje. Es justamente “Octubre” en donde más lejos ha llevado su teoría del montaje.
Por montaje entendía todo lo contrario de una unión lineal de trazos y sus estudios parten de la escritura japonesa; observando que la combinación de dos jeroglíficos produce una idea nueva y sosteniendo que “la representación de los objetos en sus proporciones reales , no es más que un tributo a la lógica formal ortodoxa”.
La noción de montaje estaba relacionada con la de conflicto como principio fundamental de todo arte. Es decir que a partir de objetos preexistentes de la realidad, hace que se choquen, que se combinen produciendo una imagen nueva y distinta de la realidad.
Su último film mudo fue “Lo viejo y lo nuevo”( 1929), también conocida como “La Línea general”. Aquí hay un giro en su guión debido a que aparece Marfa la campesina destacándose sobre la masa, aunque la película trata de la colectivización en una aldea de campesinos.
En su texto “La forma en el cine” explica que había pasado la época del cine épico y de las masas como protagonistas, por lo tanto Marfa es la primera heroína del cine post- épico.
De aquí en más comenzarían los años más difíciles de Eisenstein, en donde terminaría solo tres películas en casi veinte años.

Los años difíciles

En 1930 Eisenstein es enviado a Europa para investigar sobre el sonido en el cine y luego partiría hacia Nueva York, en donde es recibido como un genio pero también con desconfianza de tener un “comunista” en Hollywood, al no poder filmar nada porque también se le imponían las condiciones para hacerlo, decide viajar a México.
En este país comienza a rodar “¡Que Viva México!”(1931), pero por los malos manejos de la producción la película se mantuvo inacabada.
En 1932 regresa a la URSS, pero “su tiempo se ha cumplido” decían las autoridades soviéticas y es así que todos sus proyectos eran rechazados por el director de la industria cinematográfica soviética.
En 1935 comenzó ha filmar “El Prado de Bezhin”, pero no la pudo finalizar porque la consideraron muy experimental.
En 1937 filma su primer film sonoro “Alejandro Nevsky”, es una historia ambientada en el siglo XII, logrando gran éxito entre los espectadores rusos. Recibió todos los honores, pero para ello debió resignar su pasado artístico y aceptar que le impongan el tema a filmar, los colaboradores, los actores y el control de la pureza ideológica.
En 1944 filma “Ivan el terrible”, recibiendo el premio Stalin; en 1946 filma la segunda parte llamada “La conjura de los Boyardos” pero la película es censurada y recién es autorizada a ser exhibida en 1958, cuando hacía diez años que Eisenstein había muerto a causa de un infarto.

Los escritos

En esos años que Eisenstein no pudo filmar, se dedicó a la enseñanza y a escribir, elaboró numerosos artículos teóricos de cine, los desarrollados hasta 1929 están contenidos en el libro “La forma en el cine” y se refiere a la teoría del montaje, al análisis de los cinco actos del Acorazado Potemkin y un ensayo sobre el paralelismo entre Dickens y Griffith.
Los ensayos más importantes entre 1938 y 1940 están contenidos en “El sentido del cine”, donde aborda los problemas del montaje, el color y el sonido.
En los escritos es frecuente encontrar notas sobre Flaubert, Joyce, Balzac, Wagner, Picasso, indagando todo lo que testimonia el poder creador del hombre.
Hace unos meses se cumplieron cien años del nacimiento de este maestro y fue recordado en casi todo el mundo y reafirmándolo entre los más grandes realizadores de toda la historia del cine a pesar de todos los impedimentos y condicionamientos que le tocó vivir.

Lic Waldo García

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Categorías:Cine
  1. Micaela Mandiola
    mayo 8, 2009 en 12:01 am

    hola, este artículo me fue muy útil en un trabajo de investigación de historia, pero necesito información sobre el autor del mismo, es decir, profesión o a que se dedica si ha escrito más cosas, etc., en el fondo una minibiografía.
    Es urgente.
    Gracias.

  2. octubre 23, 2010 en 2:51 pm

    buenisimo

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