Archivo

Archive for the ‘Educación y pedagogía’ Category

¿Qué es la “mejor escuela”?

septiembre 4, 2009 Deja un comentario

por Lic. Graciela Izaguirre
Cuando escucho cotidianamente la frase: “Quiero la mejor escuela para mis hijos”,recuerdo un texto que leí de Robert Reich cuando habla de tres niveles educativos:
-un nivel Alto al que le corresponderán labores complejas, de interpretación simbólica de investigación de situaciones, elaboración de propuestas y diseños de acción, que requieren formación universitaria de avanzados cursos de postgrados y laboratorio que promuevan la crítica, el planeamiento y resolución de problemas y que exijan una educación sustentada en programas fluidos, interactivos creativos. Quienes participen de este nivel tomarán decisiones estratégicas y gozarán de un alto nivel de vida. Leer más…

Anuncios

Los docentes y el sistema económico

septiembre 4, 2009 Deja un comentario

por Lic. Graciela Izaguirre

Algunos economistas dicen que “con el doble de recursos a la educación, tendríamos gente más contenta, pero que eso no reflejaría una mejor calidad educativa”  .
Yo pienso que el rigor de las políticas neoliberales de ajuste y sus consecuencias e impactos sobre los trabajadores nos permiten afirmar que estamos en una sociedad de transición. De una sociedad fundada en la protección del trabajo y del trabajador se ha pasado a la sociedad del discurso único donde el trabajo y el trabajador son víctimas de la precariedad. Leer más…

La inclusión de los medios audiovisuales en el presente herramienta útil en la enseñanza del pasado

abril 14, 2009 1 comentario

por Cynthia Talco

Habitualmente, la enseñanza de las Ciencias Sociales se ha ligado a la repetición y memorización de hechos y/o sucesos. Pero, el aprendizaje de los hechos difiere del aprendizaje de los conceptos. Mientras que el hecho es sólo información que se recuerda, los conceptos son abstracciones que necesitan ser comprendidos y traducidos a partir de representaciones previas que poseen los alumnos. Su aprendizaje requerirá la presencia del docente, orientando las estrategias y habilidades cognitivas (observar, analizar, comparar, evaluar, etc.) que les facilitarán la relación de los mismos, con las diferentes dimensiones de la realidad social, entendiéndola como un todo complejo y no de manera mecánica y determinista; encontrando en la multicausalidad las explicaciones de porqué el presente se explica a través del pasado. Los veloces adelantos tecnológicos de los que somos testigos, generan nuevas formas de comunicación donde la imagen ocupa un lugar de privilegio y determinan el manejo de nuevos códigos lingüísticos y comunicacionales. Hoy el referente significante del niño y el adolescente se construye en relación a los medios de comunicación, siendo la televisión el principal de ellos. Hoy en día, la televisión se ha constituido junto a la familia y la escuela como uno de los tres principales agentes de socialización de la cultura contemporánea (1). Gran parte de lo que sabemos y conocemos acerca del mundo, de las relaciones sociales, de los conflictos, son las representaciones generadas a partir de estos medios audiovisuales. Hoy no sólo se busca incitar al consumo, sino también, alcanzar una homogeneización cultural e ideológica, transmitiendo las mismas imágenes hacia países que presentan hondas desiguales. Como sabemos, lenguaje y pensamiento se estructuran de manera simultánea y, en el caso de estas formas de comunicación no se necesita poseer competencias especiales para lograr leer las imágenes y los mensajes que afloran a partir de ellas. Si el hombre persigue determinados objetivos, muchas veces relacionados con la satisfacción de sus instintos, de sus deseos reprimidos, los medios audiovisuales deberán prometer que pueden concretar su satisfacción. En el caso de la publicidad, se nos persuade para que aceptemos que esos objetivos pueden ser complacidos a partir de la compra del producto; por eso, los avisos publicitarios resaltan productos que satisfacen necesidades fisiológicas, que ofrecen seguridad, que facilitan prestigio señalando cierto status social, que reafirman la identidad y fortalecen la autoestima. Este impacto no puede pasar desapercibido en la educación. Como docentes, proponemos apropiarnos de los elementos audiovisuales y utilizarlos en el proceso de enseñanza y aprendizaje, desentrañando su metodología, sus funciones en el sistema capitalista, sus objetivos. Esto nos llevará a alcanzar su lectura crítica y poder reconstruir la imagen del mundo que nos presentan. Las Ciencias Sociales y en particular la Historia, la Geografía y la Formación Ética y Ciudadana, brindan un campo fértil en este sentido. Un video no es en sí mismo educativo, se transformará en educativo a partir del aprovechamiento que el docente realice de él. Al igual que ocurre con un texto o una pintura, el cine y el video conllevan un discurso -en este caso audiovisual- que necesita ser leído de manera diferente de la que acostumbran a hacer los alumnos como habituales espectadores. Se hace necesario ayudarlos para que puedan desentrañar ese discurso sintetizado en la conjunción de imagen, palabra, movimiento, sonido y color. Incluso, para que puedan determinar el punto de vista del director que se pueden inferir a partir de lo que elige mostrar o de cómo secuenció las imágenes. Será el docente quien andamie el ver, es decir, para que los alumnos se transformen de espectadores pasivos a espectadores activos y, quien los incite a dar muestras de su sentido

La violencia escolar. Bullyng

por Diego Rearte

La violencia no está más allá de lo social, es una dimensión co-constitutiva del orden societal, pero sin duda alguna se debe prestar especial atención en el desembarco de esta situación en el ámbito escolar. Resulta fundamental entender que las expresiones contemporáneas de la violencia entre y de los  jóvenes, están directamente vinculadas a formas de respuesta a la incapacidad de las instituciones modernas. Es simple. La mecha para el primer fogonazo se enciende fácil. Una mirada y vos-qué-mirás . Un pechazo y ella-me-dijo-que-vos-dijiste , un insulto al pasar, porque sí. Y punto. No hacen falta más excusas.
Según datos oficiales, obtenidos del observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas (creado luego de la tragedia de Carmen de Patagones y dependiente del Ministerio de Educación de la Nación Argentina), el 2005 cerró con más de 14 mil denuncias por agresiones físicas en escuelas de la Provincia de Buenos Aires. La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires recibió 170 denuncias entre 2000 y 2005 provenientes de colegios de Capital Federal y que comprenden, agresiones físicas, verbales y psicológicas. Números similares se registraron durante el año 2006 y aún no hay datos referentes al pasado 2007. Pero según nuestras investigaciones este número está avanzando de manera alarmante.
Un término nuevo para nosotros, el «Bullying», se está escuchando cada vez mas en muchos países en los últimos años; Gobiernos europeos como el Español, el Inglés o americanos como el Canadiense, el Estadounidense y el Chileno reforzaron la prevención con campañas publicitarias que alertan y difunden la temática.
El año pasado nuestro país fue sede del I Congreso Internacional de Violencia, Maltrato y Abuso, y poco a poco organizaciones como Salud Activa o el Servicio de Orientación Social comenzaron a trabajar para concientizar y difundir esta triste realidad.
El término «bullying», de difícil traducción a nuestro idioma, se usa para hacer referencia al fenómeno del maltrato, intimidación o abuso entre compañeros. Proviene de «mobbing»  que se empleó en las primeras investigaciones realizadas en la década de los setenta en el norte de Europa, haciendo referencia al ataque colectivo que emprende un grupo de animales contra un animal de distinta especie, con frecuencia más grande y considerado enemigo natural del grupo. 
El «bully» en inglés hace referencia a la persona que se convierte en terror para el débil o indefenso; por lo tanto el «bullying» a la acción cometida por el «bully» o «matón». Se define como un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o agresión física de un/os niño/s hacia otro que se convierte en víctima.
No todos los comportamientos agresivos o los conflictos que surgen en un grupo escolar, pueden considerarse hostigamiento o maltrato. Los problemas de convivencia, si son solucionados adecuadamente contribuyen al desarrollo de habilidades para la socialización.
Los tipos de hostigamiento pueden ser: físicos, verbales, psicológicos o sociales. Y además del agresor y la víctima debemos incluir a los demás compañeros, profesores / maestros / personal de la escuela y padres. Todos, de una manera u otra, cumplimos un rol en esta situación de hostigamiento.
Las consecuencias son muchas y profundas. En la víctima, se hace notar con una evidente baja autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, etc. También se suman a eso, la pérdida de interés por las cuestiones relativas a los estudios, lo cual puede desencadenar una situación de fracaso escolar, así como la aparición de trastornos fóbicos de difícil resolución.
Se puede detectar a una víctima de acoso escolar por presentar un constante aspecto contrariado, triste, deprimido o aflicto, por faltar frecuentemente y tener miedo a las clases, o por tener un bajo rendimiento escolar. Aparte de eso también atinge al plano físico presentando dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, etc. Sin embargo, eso no quiere decir que todos los niños que presenten este cuadro estén sufriendo por un acoso escolar. Antes de dar un diagnóstico al problema, es necesario que se investigue y se observe más al niño.  Es por ello la importancia de una toma de conciencia para entender y diferenciar los casos de bullying de otros que corresponden solo a un mal comportamiento.  
En lo que respecta al agresor, algunos estudios indican que los ejecutores pueden encontrarse en la antesala de las conductas delictivas. También el resto de espectadores, la masa silenciosa de compañeros que, de un modo u otro, se sienten amedrentados por la violencia de la que son testigos, se siente afectado, pudiendo provocar cierta sensación de que ningún esfuerzo vale la pena en la construcción de relaciones positivas. Para el agresor, el bullying le dificulta la convivencia con los demás niños, lo hace actuar de forma autoritaria y violenta, llegando en muchos casos a convertirse en un delincuente. Normalmente, el agresor se comporta de una forma irritada, impulsiva e intolerante. No saben perder, necesitan imponerse a través del poder, la fuerza y la amenaza, se meten en las discusiones, toman pertenencias del compañero sin su consentimiento, y exteriorizan constantemente una autoridad exagerada.
Un niño hostigado es un niño en riesgo grave. Un niño hostigador es un niño en riesgo grave.  Una sociedad que acepta en silencio la relación hostigador/hostigado es una sociedad en riesgo muy grave. (Dr. Miguel García Coto, 2005)
Es muy importante y necesario intentar prevenir el bullying y la violencia en las aulas a través de la educación y de las relaciones entre la escuela y la familia. Muchas veces, las causas están en esos entornos y es allí mismo donde hay que intentar atajarlas.
Las causas del bullying pueden residir en los modelos educativos a los que son expuestos los niños, en la ausencia de valores, de límites, de reglas de convivencia; en recibir castigos a través de violencia o intimidación y a aprender a resolver los problemas y las dificultades con la violencia. Cuando un niño está expuesto constantemente a esas situaciones, acaba por registrar automáticamente todo en su memoria, pasando a exteriorizarlo cuando vea oportuno. Para el niño que practica el bullying, la violencia es apenas un instrumento de intimidación. Para él, su actuación es correcta y por lo tanto, no se auto condena, lo que no quiere decir que no sufra por ello.
Para ampliar sobre esta temática, se pueden encontrar en Internet algunas investigaciones muy completas y claras:
•    Services à la famille. Canadá. Página en francés e inglés, muy interesante. Plantea de forma didáctica los diferentes roles que se pueden dar en una situación de bullying. http://www.parlonsen.com
•    Visionary. Es un proyecto europeo de cooperación entre cinco países, centrado en la prevención del bullying y la violencia en las escuelas, dirigido al profesorado, alumnado y padres. http://www.bullying-in-school.info/es/
•    Bullying. Página inglesa, con mucha investigación y trabajos realizados en el área. http://www.bullying.co.uk/
•    Servicio de Orientación Social. Argentina. Aborda la temática brindando herramientas vivenciales para la detección y prevención del acoso escolar. http://www.orientacionsocial.com.ar/

Escrito con el Navegador Flock

Tags: , ,

Educación y medios de comunicaciçon

por Prof. Cyntia Talco

La aparición de los medios masivos de comunicación confrontó, sin dudas, lo escolar con la naturaleza de su misión específica: la transmisión de conocimientos. La pérdida de su carácter hegemónico en la comunicación de los saberes socialmente valorados la impactó profundamente. De uno u otro modo, las escuelas debieron posicionarse frente a estas agencias de conocimiento que, aunque con objetivos no explícitamente educativos, comenzaron también a promover  ciertos aprendizajes en la población infantil y juvenil. Todos somos actores de esta cultura mediática y ello no depende de un acto de voluntad sino que, como integrantes de una sociedad mediatizada, participamos de un sin fin de prácticas sociales que están configuradas a través de ella.
Algunos docentes vivencian a los medios como competidores amenazantes cuya presencia en la cultura conspira contra los fines educativos escolares. Sienten que el poder ejercido desde lo mediático desplaza  a la escuela de su centralidad formativa y que generan una lucha desigual  por conquistar a la población infantil. Especialmente la televisión es percibida como un enemigo del cual no se aprende nada bueno y que solo sirve para «distraerse».
Pero, es necesario tener en cuenta que los medios de comunicación participan en la construcción de nuestra identidad (3). Proponen una forma de pensar y ver el mundo, a partir de la cual cada uno de nosotros construye la propia.
Los medios se han constituido en un ecosistema o ambiente donde se desenvuelve nuestra vida y donde se recrean  y producen lenguajes, conocimientos, valores y orientaciones sociales. Quevedo  lo llama «Cultura de las pantallas». (2)
La presencia de la tecnología en la vida cotidiana de los jóvenes se ha transformado en un problema central para los educadores porque constituye hoy en día un agente de socialización tan importante como la escuela y la familia.
El mundo adulto suele cargar a los medios audiovisuales como los causantes de la crisis de lectura y empobrecimiento cultural. En ocasiones  los desvaloriza como enemiga de la humanidad o los exalta como la salvación del hombre. (1)
La Escuela sufrió el impacto  de las transformaciones culturales que se viven como consecuencia de la expansión de los medios y la digitalización. Tuvo que enfrentar  una forma de aprendizaje diferente: la del lenguaje de los medios de comunicación y de la informática, con lo que se adquiere un  «conocimiento en mosaico»1, caracterizado por la fragmentación y el hipertexto. (2)
La escuela aporta un saber formalizado, al cual se accede por etapas, que prioriza lo verbal y en cambio, los medios en general y la televisión en especial, brinda informaciones inconexas, que fluyen sin autoridad aparente, vinculada al entretenimiento y al consumo, priorizando las imágenes.
El sistema escolar debe reconocer que la televisión no es solo un eficaz auxilio pedagógico para la tarea escolar, sino que conlleva ciertos lenguajes y formas culturales propios, que son el centro de socialización de los niños del nuevo siglo.
La escuela lucha contra la pseudocultura del entretenimiento. (1)
Abandonar la posición defensiva frente a la televisión  nos permitirá reconocer que no solo conlleva un tipo de conocimiento, sino que también pone en juego valores estéticos propios y que ha sabido crear y recrear los géneros clásicos consagrados por la cultura letrada. (2)
Una pedagogía de la imagen debe centrar la atención en estos fenómenos y formar jóvenes con espíritu crítico y no de exclusión frente a los medios electrónicos.
La escuela se ha dado cuenta que pensar en los chicos como víctimas de una televisión que no hace otra cosa que influir negativamente sobre ellos y corromperlos, es irreal. (3). Los chicos no son pasivos frente a los mensajes de los medios. Mientras ven seleccionan, procesan, priorizan, reflexionan, rechazan, comparan, confrontan, etc.
La duda, la pregunta y la reflexión respecto a los medios, son indispensables para la formación de la actitud crítica que la escuela busca potenciar entre los alumnos.
Tanto quienes condenan como los que idealizan a los medios tienen un punto de partida común: la valoración (positiva o negativa).
Pero la escuela no debe tenerla como punto de partida.
Debe interesarse por  comprender (quién, cómo, para quién los medios producen mensajes). La opinión será el punto de llegada, más que de partida. La tarea pendiente es incorporar al espacio escolar los nuevos lenguajes digitales.(2)

BIBLIOGRAFÍA
-(1) MARTÍN –BARBERO, Jesús (2002). La educación desde la comunicación. Buenos Aires, Tesis Norma. Cap. 2
-(2) QUEVEDO, L. A. (2003) «La escuela frente a los jóvenes, los medios de comunicación y los consumos culturales en el siglo XXI», en TENTI FANFANI, Emilio (comp.) Educación Media para todos. Los desafíos de la democratización del acceso. Buenos Aires, Altamira.
-(3) Morduchowicz, R. (2003) «El sentido de una educación en medios», en Revista Iberoamericana de Educación, N° 32.pp35-47.
·BERNAL, M. (2003) «La educación fuera de foco. Una mirada sobre la educación pública desde el cine de ficción argentino entre 1960 y 1990», en CARLI, S (comp.) Estudios sobre la comunicación, educación y cultura. Una mirada a las transformaciones recientes en la Argentina. Stella- La Crujia, Buenos Aires.
·GORELIK, A. (2003) «Mala época: Los imaginarios de la descomposición social y urbana en Buenos Aires» en Birgin, A y Trímboli (comps.) de Capacitación Docente (CePA), Buenos Aires.
(1) Cultura en mosaico se caracteriza por el desorden, dispersión, el caos aleatorio.

Escrito con el Navegador Flock

Tags: , ,