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David Cronenberg: Una obra inquietante

por Lic. Alberto González

Cronenberg es uno de los directores actuales que más fieles han conseguido permanecer a su propio estilo ya sea, como veremos más adelante, elaborando él mismo guiones originales o adaptando los encargos que la industria le ofrecía.
A simple vista sus filmes pueden parecer un cine gore de arte y ensayo, pero esto no es más que una excusa para analizar la sicología de unos personajes en unas circunstancias lejanas a las habituales. Es uno de los principales originarios de lo que se ha denominado horror corporal, el cual explora los miedos humanos ante la transformación corporal y la infección. En sus películas, lo psicológico es típicamente mezclado con lo físico. En la primera mitad de su carrera exploró estos temas principalmente a través del terror y la ciencia ficción, aunque su trabajo hace tiempo se ha extendido más allá de estos géneros.
Para conocer a fondo el carácter de Cronenberg, que sin duda vemos reflejado en su obra, debemos retroceder hasta su infancia para conocer los dos hechos que marcan su vida: la enfermedad y el aislamiento.
David Cronenberg nace en 1943 en Toronto (Canadá) cerca de la frontera con USA y de Nueva York, lo que más adelante le permite convivir entre las dos ciudades. Su padre tenía una librería y más tarde editó una revista, su madre era pianista: libros y música marcarán su infancia y adolescencia. Da clases de guitarra durante diez años y se aficiona a las novelas de William S. Burroughs y Vladimir Nabokov. Acude durante años a un colegio judío, aunque sus padres mantienen una postura laica. Esto crea en él una gran sensación de aislamiento, de ser un outsider como más tardes serán sus personajes. El otro aspecto será la extraña enfermedad degenerativa que contrae su padre y que Cronenberg observa impotente. Este aspecto es claramente identificable con su posterior cine y en cómo casi todos sus personajes sufren un proceso de autodestrucción tanto física («La Mosca») como mental («M. Butterfly»).
En 1963 entra en la universidad, su espíritu de búsqueda lo lleva a matricularse en ciencias, pero el tratamiento de las materias demasiado académico le hace perder el interés. Un año más tarde se matricula en literatura inglesa donde sí puede desarrollar su talento artístico. Descubre el cine a través de un compañero de carrera, David Secter, que con un bajo presupuesto crea un film social de gran éxito. Cronenberg descubre así un nuevo medio de expresión para sus inquietudes: el cine.

CORTOMETRAJES Y MEDIOMETRAJES

Su primitivo aprendizaje cinema tográfico se inició con la lectura del American Cinematographer, y fue puesto en práctica en sus primeros cortos en 16mm, dentro de los que se conocen Transfer (1966), un sketch surrealista de siete minutos donde un psiquiatra es perseguido por un paciente obsesivo, y From the drain (1967), una loca historia que sucede en un futuro lejano y se centra en una discusión entre dos hombres sobre los cambios sufridos por la naturaleza, y que culmina con la irrupción de una planta que mata a uno de ellos.
En 1969 consiguió mil quinientos dólares para filmar un mediometraje underground en blanco y negro en 35mm llamado Stereo, donde comenzaron a abrirse paso sus ideas descabelladas, sus planos truculentos y los temas que lo persiguieron durante toda su carrera: el sexo, las enfermedades, el poder de la mente y las ciencias. El film es una historia futurista acerca de un supuesto Centro Canadiense de Estudios Eróticos, que practica operaciones cerebrales en siete de sus pacientes con el objeto de ampliar sus poderes telepáticos. El mismo se rodó con una tosca cámara que emitía ruido, haciendo imposible el registro del sonido en directo. Debido a este inconveniente técnico, el realizador tomaría muchos recaudos en sus futuros trabajos en la creación de elaboradas bandas sonoras, hecho que caracterizaría toda su trayectoria cinematográfica.
El estilo de su primer trabajo under continuó desarrollándose en su segundo metraje, para el cual contó con un presupuesto mucho mayor que le otorgó un ente estatal, en el marco de un programa de fomento del arte canadiense. El organismo no tenía conocimiento absoluto sobre el proyecto de Cronenberg, y de esa forma no presentó reparos en la entrega del dinero para el rodaje de «Crímenes del futuro» (1970). La acción se desarrollaba en un futuro en el que la mayoría de las mujeres eran exterminadas por el uso de cosméticos letales, creados por un dermatólogo demente, y donde una secta de paidófilos raptaba a una nena con fines oscuros.

PRIMEROS LARGOMETRAJES
En agosto del 74 empieza el rodaje de «Vinieron de dentro de…», en este rodaje Cronenberg asume ya su rol de director y releva la fotografía, cámara y otros aspectos a su equipo técnico.
El estreno del film crea un gran impacto en Canadá: la crítica lo vapulea y la taquilla es un éxito. Aunque llena las arcas de la Canadá Film Development Corp. que le había ofrecido la subvención, su nombre empieza a ser incómodo en círculos estatales, ganándose el apelativo de enfant terrible del cine canadiense .
Siempre es difícil para un director novel desarrollar un segundo proyecto después de que su ópera prima haya resultado un éxito. Cronenberg lo aborda sin arriesgar; «Rabia» su siguiente film es una extrapolación de su anterior trabajo. El film resulta un éxito comercial y es desacreditado por la crítica, aunque eso sí ,el Festival de Sitges la valora otorgándole los premios al guión y a los efectos especiales.
Su siguiente obra «Fast Company» es unos de los títulos más alejados de la temática del director. Es una película de encargo sobre carreras automovilísticas de escaso interés artístico.

SU TEMATICA
Cronenberg ha conseguido hacer siempre el cine que le ha interesado, y cuando recibía un encargo se lo llevaba a su propio terreno. Las obsesiones que se entreven en el transfondo de toda su obra pueden resumirse así:
– La misóginia. Cronenberg siempre aborda la sexualidad desde todos los ángulos: heterosexualidad, homosexualidad, fetichismo, sadomasoquismo, pederastia… Un claro ejemplo es «Crash» donde aparecen casi todos.
– La enfermedad. La degeneración es uno de los temas preferidos del autor, ya sea física como en su primera etapa («La Mosca», «Rabia»…) o psicológica en su segundo período («Inseparables», «M. Butterfly»…).
– La tecnología. Vista como un nuevo medio para lograr la evolución humana. La diferencia entre lo orgánico y lo inorgánico, como el hombre se fusiona con la tecnología que ha creado: «Videodrome», «Crash», «eXistenZ»…

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