Inicio > Corporal, Psicología > La unidad de la vida psiquica y corporal

La unidad de la vida psiquica y corporal

por Marta Barone

 Cuerpo y psique, vida interior y expresión corporal refleja a la persona íntegra. Cuerpo y psique, vida interior y expresión corporal resultan inseparables en el hombre vivo y alerta. Esta manera de concebir al hombre como una unidad indisoluble mantuvo su vigencia en la cultura occidental hasta el Renacimiento. La medicina hipocrática de los humores y los temperamentos se basa enteramente este principio de la unidad humana.
Las artes y los deportes tradicionales de todo el Extremo Oriente se fundan en la idea de una relación viva de espíritu y de la materia, asegurada por la energía, cuya circulación es la característica de los seres vivos. Olvidada y abandonada desde la época en que Descartes expresó la separación del alma y del cuerpo, esta concepción de la naturaleza del hombre reaparece en nuestros días con una fuerza creciente. La nueva medicina psicosomática redescubre algunos nexos entre los problemas psíquicos y la vida orgánica  y vegetativa. Se difundieron métodos terapéuticos fundados en una imagen del hombre total: naturismo, homeopatía…..
El psicoanálisis cuyos primeros pasos en la obra de Freud buscaban un apoyo en la biología de esa época, había dado la paulatina impresión de centrarse en una acción psicológica unilateral. Pero surgen numerosos terapeutas que retornan a una percepción del hombre en su totalidad, un hombre fundamentalmente psicosomático, percibido en la unidad de la vida psíquica y de la vida orgánica inconsciente.
Sin embargo, en forma progresiva parecería que fuera delineándose un interés por otro aspecto de la unidad del cuerpo y el espíritu: la unidad psicomotriz y psicotónica. Esta unidad psicomotriz aparece precisamente en la vida de relación y en la expresión corporal, movimientos y actitudes.
Por lo demás, la palabra no resulta diferente en este sentido de las otras expresiones corporales. Nos referimos aquí a todo aquello que en el habla no depende de los términos empleados  del orden en que son reunidos. Se trata más bien de la calidad del soporte vivo que la voz le otorga y que hace que las mismas palabras, agrupadas en idéntico orden nos entusiasmen o nos dejen insensibles según sean pronunciadas por un orador o por otra persona. El estrecho nexo que existe entre vida psíquica y movimiento expresivo constituye la base de la comprensión directa de los estados interiores de los demás. Permite, de manera inconsciente, identificar y reconocer en el otro el estado psicológico vinculado con lo que transmite la expresión de su cuerpo. En efecto, ese par: impresión interior-expresión corporal ya lo hemos vivido en nosotros, en forma consciente o no y reconocemos el vínculo que une sus términos.
Esta relación entre nuestra propias experiencias y nuestras capacidad de comprender al otro sitúa los límites de nuestra comprensión y su exactitud. Aquí se verifica una vez más el viejo adagio según el cual sólo el hombre puede conocer a su semejante.
Esta expresión corporal resulta involuntaria, pero también se halla presente siempre en los movimientos voluntarios . Les presta su coloración afectiva y sus matices. Bien sabemos que variedad de impresiones nos brinda la manera de caminar propia de cada uno. Incluso un gesto tan socializado como el apretón de manos transmite, a quien sabe recibirlo, una cantidad de informaciones sutiles. Se perciben ahí las inhibiciones y también los conflictos interiores. Muy pocos son capaces de analizar en términos claros, los mensajes transmitidos por la expresión corporal de la vida cotidiana. En cambio cada uno utiliza de manera constante esta información no verbal con mayor o menor precisión, pero con un sentimiento de evidencia. Esta comunicabilidad, sin la cual no sería posible ninguna vida social, es mucho más frecuente que la incomunicabilidad.
El hombre es uno en su expresión corporal. No es el espíritu el que se inquieta y el cuerpo el que se contrae, es la persona íntegra la que se expresa.

*Marta Barone es Terapeuta corporal

Bibliografía:
Jacques Dropsy “Vivir en su cuerpo”.
 
 

Anuncios
Categorías:Corporal, Psicología Etiquetas: ,
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: