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Paradojas en la sexualidad histérica.

Cuando Freud se empeña en darle sentido a los síntomas histéricos, dirá que estos están llenos de contenido sexual. Una vez abandonada la teoría del trauma ocurrido en la niñez, como causa de la histeria, comenzará a observar que en realidad se trata de una fantasía, la determinante de la histeria, produciendo síntomas conversivos.

Estos síntomas, serán la manifestación de una energía sexual excesiva y será sentida como sufrimiento somático.

Se entiende que esa fantasía, origen de la histeria, es inconsciente y la conversión será la angustia fantasmática puesta en juego. De esta manera lo que antes tenía que ver con un trauma ante una escena real, luego tendrá que ver con los fantasmas edificados sobre los recuerdos. Fantasía que empuja a la realización de un deseo que pondría a prueba al histérico ante un goce insoportable, que pondría en peligro la integridad de su ser.

Este fantasma fundador de la histeria está estrechamente ligada a la castración, castración del Otro (madre) y su correspondiente angustia, que se permitirá la erotización de todo el cuerpo, pero presentando algún tipo de inhibición en la zona genital; las consecuencias son los sufrimientos somáticos, la insatisfacción sexual y el sufrimiento generado por el deseo de insatisfacción.

Al respecto Freud dirá: “Los síntomas representan la actividad sexual de los enfermos”.

Esto quiere decir que este fantasma inconsciente produce en la histeria un desorden general de la sexualidad y es aquí donde se presenta lo paradojal, debido a la extrema erotización de su cuerpo acompañada por la inhibición del acto sexual.

Buscará con su sensualidad erotizar toda relación, para no consumar el acto sexual, se empeña para que este fracase.

No existe indiferencia hacia la sexualidad, sino repulsa o asco. Dice Freud: “No vacilo en considerar histérica a toda persona a quien produce asco cualquier ocasión de excitación sexual, manifieste o no esta persona síntomas somáticos”.

Esta repulsa no se manifestará en forma consciente, sino que la podemos encontrar en trastornos como la impotencia, la eyaculación precoz, vaginismo o la frigidez, cuando forman parte de las manifestaciones sexuales histéricas. Estarán referidas a la angustia de penetrar a una mujer o a la angustia de dejarse penetrar, por parte de la mujer.

La paradojal sexualidad de la histeria, muestra a hombres y mujeres extremadamente preocupados por su imagen y sus cuerpos, desarrollando músculos y mostrando los atributos de sus cuerpos con ropa sensual, exibiéndose para ser deseados. Es decir sus cuerpos están erotizados y erotizan cualquier relación social con el poder de la seducción, son creadores de signos sexuales, pero rehusan al acto sexual o presentan dificultades para el mismo.

Siguiendo a Lacan podemos decir que se proponen como “objeto a”, como un objeto causa de deseo del Otro; pero los deseos de la histérica no están, no aparece como sujeto, por lo tanto no se compromete.

Para la histeria al Otro le falta algo y ella se identifica con lo que le falta al Otro, se hará objeto de esa falta. Así es que hablará de “sacrificio por amor”, para derivar en el sufrimiento y decir: “que desdichada que soy”.

Siempre encarnará el papel de desdichada e insatisfecha y esto se dará en la búsqueda de un otro que la someta o un otro débil o impotente que la decepcione.

Lo antes dicho no quiere decir que el que padece de histeria no tenga relaciones sexuales, muchos las tiene frecuentemente, pueden ofrecerse, pero no se entregan, se ven imposibilitados de comprometer su ser.

El resultado es indudablemente la insatisfacción. Esta insatisfacción se verá extendida a toda su vida, a tal punto que se transforma en su deseo; el deseo es deseo de insatisfacción y de esta manera garantiza su ser y también garantiza el papel de víctima desdichada.

El histérico tiene miedo y tiene miedo de vivir la satisfacción de un goce, por eso se resguarda en la insatisfacción.

Así su mundo neurótico se poblará de obstáculos y sufrimientos y así la satisfacción está asegurada.

Sostendrá la queja ante un mundo desdichado o le atribuirá a la mala suerte, la causa de su desencuentros amorosos, hasta que un día se preguntará ¿Que he hecho para merecer esto?.

Bibliografía:

Freud Obras Completas.

Lacan Escritos 1 y 2.

Nasio El Dolor de la histeria.

Lic Waldo García

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Categorías:Psicología
  1. paola
    diciembre 31, 2010 en 12:25 am

    Que puede hacer una persona que padece de estos sintomas de isteria sexual para mejorar su calidad de vida

  2. barbara
    febrero 27, 2011 en 3:26 am

    Me adiero a la pregunta de paola. Como hace la histerica para poder superar esto y disfrutar del sexo?

  3. cacho
    abril 11, 2011 en 3:14 pm

    tendrian que conocerme yo estuve varios años con una histerica y conmigo disfruto del sexo

  4. Raul
    agosto 14, 2011 en 4:59 am

    nh

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