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Los límites: una cuestión de amor

por Lic. Liliana Pugliese

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de para en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que por su bien, hay que domesticar.

Niño,
Deja  ya de joder con la pelota.
Niño,
Que eso no se dice,
Que eso no se hace,
Que eso no se toca.

“Esos locos Bajitos”
Letra: Joan Manuel Serrat

La letra de la canción describe una situación diaria en el momento en que un padre pone límites a su hijo. Pautas que regirán la vida del niño en esa cultura y que le permitirán la inserción en la sociedad. Pero ¿Qué es un límite? Tanto se ha hablado acerca de los límites en los últimos tiempos, que se ha malinterpretado su sentido. Abordar este tema constituye un gran desafío para los padres. ¿Es necesario poner límites? ¿Cuándo empezar? Los límites, son una cuestión de amor, son mensajes de amor. Poner límites es enseñarle a nuestro hijo que no todo es ahora, que algunas cuestiones tienen y pueden esperar, que hay cosas que puede hacer y otras que no. Otorgan seguridad y contención y es en este acto donde se juega nuestra necesidad de contenerlos. Representan un borde que delimitan el camino. Los límites ayudan a tolerar la espera y la frustración y deben funcionar a modo de anticipación, guiando sus futuras conductas, haciéndole conocer qué se espera de ellos, no siendo de esa manera un castigo ni una prohibición. Por otro lado, son necesarios y lo ayudan a crecer. El límite es un organizador y su antecesor es el “No”. Spitz en su teoría, destaca tres organizadores del psiquismo humano fundamentales durante el desarrollo del niño. El primero de ellos es la “sonrisa social”, se entiende como la respuesta ante la presentación del rostro humano y es signo de la constitución de la etapa pre-objetal, fin del período de mayor indiferenciación y desamparo. Dicha respuesta, se presenta aproximadamente al llegar a los tres meses y su aparición es imprescindible para la constitución del objeto, el cual se consolida al aparecer la “angustia del octavo mes” y es el segundo organizador. Ahora, el bebé es capaz de distinguir el rostro humano del resto de los objetos, diferenciará rostros conocidos de los que le resultan extraños, esto le provocará angustia porque en realidad se presentificará la ausencia de la madre, surgiendo el temor por la separación y abandono. El tercer organizador es “el dominio del no”. Aproximadamente al año de vida el bebé habrá logrado cierto desarrollo motriz y autonomía que le permiten explorar y conocer el mundo, poniéndose cotidianamente en situaciones de peligro. De este modo el gesto y la palabra ¡NO! serán las más utilizadas por quienes lo rodean y representa el primer concepto de la negación. Dice Spitz: “El niño pronto aprenderá a imitar el gesto moviendo la cabeza”… El “dominio del no” presupone haber adquirido la capacidad primera para el juicio y va acompañado del logro de la función semiótica. Los primeros límites Los primeros límites empiezan a fundarse al nacer. El bebé a través del llanto, expresa el displacer que siente, es ahí donde éste es decodificado por un Otro, adulto, que le otorga significación a esa necesidad, una “madre suficientemente buena” al decir de Winnicott dirá – “tiene hambre”- y dará respuesta a esa necesidad ofreciéndole el pecho. La alimentación será el primer gran ordenador. Al nacer el infans se encuentra en estado de indefensión, es ahí cuando junto con la madre integrará una díada, ambos serán uno solo, madre y bebé formando un todo indiferenciado. Poco a poco se empezarán a diferenciar madre- bebé, conjuntamente la madre retomará sus actividades habituales y empezará a alejarse de a ratos. Es ahí, donde el bebé va a tener que aprender a tolerar la espera y frustración que le provoca su ausencia, la falta. Durante los primeros tiempos la flexibilidad será mayor. Al comienzo los padres suelen acomodarse a los horarios y necesidades del bebé y de a poco se irán estableciendo ritmos cotidianos que serán la antesala a la puesta de límites. Las rutinas lo ayudarán a predecir lo que acontecerá, baño, alimento, sueño y serán una ruta que lo guiará, le permitirá acomodarse al mundo y le darán sensación de seguridad. Decir “No” A partir de lo cotidiano el niño aprenderá la idea de límite. El aprendizaje será una construcción que se llevará a cabo a través de la transmisión diaria de la información, hechos y sobretodo del ejemplo dado por los adultos significativos. El “No”, puesto de forma clara y concisa irá dejando huellas en su psiquismo. El “No” le permitirá abordar el mundo de los objetos de conocimiento bajo la mirada de un entorno que lo protege. Es necesario que un niño investigue y explore el mundo para conocerlo. Es entre los tres y cinco años cuando en el niño nace un fuerte deseo por saber, investigar y preguntar. Esta posibilidad que tiene de conocer, dará lugar al deseo de aprender, por lo tanto, habrá muchas situaciones de “Sí” y el “No” tendrá que ver con la protección y el cuidado otorgado por los padres ante situaciones de peligro. Winnicott dice, que el bebé para su desarrollo emocional, necesita un “ambiente facilitador” para adaptarse al mundo, dando cuenta de la importancia del rol materno en la constitución psíquica del niño, y de la “función de sostén” factor básico del cuidado materno, que refiere a sostenerlo y contenerlo emocionalmente. Para Winnicott: “El bebé existe siempre con alguien más; una mamá que lo corporaliza, lo construye, lo invita amorosamente a vivir, la que cumple la “función materna”, que debe ser lo suficientemente buena para garantizar su salud física y psíquica”. El niño irá aprendiendo qué cosas se pueden o no hacer y con estas experiencias irá construyendo las “matrices de aprendizaje”, modelos de construcción, que serán la base para los futuros aprendizajes y aquí es donde se juega la importancia de la función de los padres. En los primeros años, ante los límites, se enojan, aparece el llanto y las conductas de oposición. El niño empieza a diferenciarse de los padres, surge entonces la expresión de su carácter, sus deseos y necesidades. Es el momento de ir limitando y mostrarle que todos nuestros deseos no pueden ser satisfechos, que a veces hay que esperar y aceptar aprendiendo a tolerar la frustración. Límites justos Ante artefactos eléctricos, enchufes o ante cualquier cosa que ponga en riesgo la vida de nuestros hijos no dudamos en aseverar un “No”, pero frente a otras situaciones a veces dudamos y ahí es donde se producen los caprichos y berrinches. Es necesario que ese mensaje se entregue desde el amor y el respeto por ese niño, sin gritos, sin enojo, con firmeza y convicción. Entre ambos padres debe existir una comunión en la transmisión de dicho mensaje. Es importante que los padres mantengan la asimetría del vínculo, es decir que el niño sienta que hay un adulto que lo está cuidando. “Cuando se va papá, mamá nos deja jugar a la pelota en el garage…..si se entera..” Es en este tipo de fractura donde el niño puede empezar a manejar la situación, la incongruencia lo confunde, así como muchas veces solemos decir que “sí” y un día de pronto es “no”… Los padres desempeñan un papel esencial en la formación y estructuración de la personalidad y de la conducta del niño, pero poner límites justos y oportunos no es tarea fácil. Y en la escuela… En la sociedad actual, los niños se incorporan a las instituciones educativas cada vez más temprano, el jardín maternal suele estar poblado de bebés desde los cuarenta y cinco días, las actividades laborales maternas así lo requieren y esto genera una gran culpa en los padres lo cual hace que una manera de compensar sea, no poner límites. Aquí es donde hay que plantearse lo que venimos aseverando, los límites son necesarios. Las exigencias de trabajar fuera del hogar, no eximen a los padres de su responsabilidad, que es ejercerlos. A partir de los seis años, con el inicio de la escolaridad primaria, el niño ya es capaz de comprender mejor las reglas y los por qué de los límites, pero todos sabemos que cuando ingresan en las instituciones, ya posee actitudes, valores y conductas, que son parte de la experiencia transmitida en la familia. Como la puesta de límites es un proceso que se llevará a cabo en ambos ámbitos, tanto el familiar como el escolar, será importante que exista comunicación y coherencia entre ambas partes. Como venimos diciendo la puesta de límites es imprescindible y es parte de la educación, está relacionada con las figuras parentales, la atención de las necesidades y el cuidado del niño. Éste transcurre gran parte del día en la escuela donde establecerá nuevos vínculos. Se empezarán a poner en juego nuevas normas y reglas instauradas por la institución escolar, siempre acorde a su edad, siendo la escuela el ámbito privilegiado para la adaptación a la sociedad. El niño que no tenga los límites interiorizados mostrará dificultades en este ámbito, que se traducirán muchas veces en trastornos de la conducta y del aprendizaje. Los docentes encuentran a estos niños lejos de la pretendida homogeneidad, no se “amoldan a las reglas”, no hacen caso, no copian, molestan y presentan una serie de inconvenientes que dan lugar a la derivación al equipo de orientación. Cuando intervenimos ante las demandas, solemos conversar con la docente, observar a los niños y entrevistar a los padres. Es en este espacio donde solemos escuchar: -¡No sé qué hacer…….hace lo que él quiere! ¡Siempre hizo lo que quiso! -¡Ya no puedo más, le saqué la tele, los jueguitos, la compu………..! No sale más por una semana, solo para ir a la escuela! Cuando uno entrevista a esos padres y les pregunta cómo suelen establecer los límites se escuchan respuestas como por ejemplo: -“Yo no puedo poner límites, cuando vengo estoy tan cansada…..” O también: – “Tuve que encerrarlo en el baño, no me hace caso” – “No me quedó otra que pegarle…” ¿Y en la adolescencia? La adolescencia es una etapa donde se reactiva y reeditan las situaciones infantiles relacionadas con el Complejo de Edipo, así como también el período de omnipotencia, donde el niño “héroe” todo lo podía. Ahora el adolescente se encuentra de nuevo en una etapa donde se siente superpoderoso y desafiante ante el mundo. Aquí los adultos tenemos que utilizar la misma coherencia que en las primeras etapas, para que sepan que “sí” y que “no” van a poder hacer. Se trata de ir pautando normas que irán siendo internalizadas, de modo que pronto esos límites que en un principio vienen de afuera se convertirán en internos. ¿Autoridad o autoritarismo? Establecer los límites de una manera justa realmente no es sencillo, es una de las cuestiones que genera mucha angustia en los adultos. Se trata de autoridad y no de autoritarismo. Retarlos o castigarlos no ayuda a que el niño comprenda qué es lo que sucedió. Es importante utilizar el lenguaje claro, firme, descubrir y utilizar el poder de las palabras, explicarles afectuosamente los motivos. A modo de cierre Los límites son una cuestión de amor. Conocer los nuestros, mantenerse firmes en las decisiones, mostrar coherencia y acuerdo entre los padres, serán actitudes necesarias para el desarrollo y crecimiento emocional del niño. Anticipar las situaciones, hará que nuestros hijos comprendan qué esperamos de ellos. No olvidemos que a través de las palabras y modos de actuar les mostramos cómo somos. Y para finalizar, igual que al comienzo retomamos los versos de Serrat: “A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción..” *Lic. Liliana Pugliese Psicóloga Psicopedagoga BIBLIOGRAFÍA Quiroga, Ana (1991) “Matrices de Aprendizaje. Constitución del sujeto en el proceso de conocimiento”. Buenos Aires.Ediciones Cinco. Spitz , R. (1983) “El primer año de vida” México: Fondo de Cultura Económica. Winnicott, D. (1979) “Realidad y juego” Barcelona, Editorial Gedisa ¡!

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  1. junio 20, 2009 en 5:37 pm

    Liliana, me gustó tu articulo. La importancia de los límites es crucial en la vida. Al menos en España, muchos de los graves problema que hay en las escuelas derivan, entre otros factores, de esa falta de aceptación del límite, del “no”, o “no puede ser”. El nivel de exigencia de los chicos es increible, toso “ya” y “ahora mismo”, es proporconal a su casi nula tolerancia a la fustración.

    • Liliana Pugliese
      julio 13, 2009 en 2:34 am

      Hola
      Gracias por tu comentario. Es la institución escolar la que pone en relieve las dificultades que muchas veces provienen de la falta de límites, donde los padres tienen mucho que ver en todo eso.
      Hasta pronto.
      Liliana

  2. octubre 29, 2009 en 6:04 am

    Hola Profesora soy Ornella de la clace de música.
    comprendo que no es facíl tal vez para los padres poner algún Límite,sobre todo cuando se los quiere mucho,son necesarios y ante todo hay que ir con la justa palabra hacia los niños,sobre todo desde pequeños,son muy sensibles,por ej en mis observaciones en el jardín me he dado cuenta que cuando a un nene que hizo algo malo se le quiere poner un límite se pone a llorar porque lo retaron,luego con el tiempo no lo hace más,es lo que observe allí,me parece que todo pasa por la forma en que se transmite,la señorita a ese nene se lo hizo entender bien,y el nene lo comprendió bien,creo que es la forma,la forma de transmicion y la comunicacíon que ayuda a que ellos entiendan…….

    saludos

    Ornella

    pd:su articulo es impecable,sobre todo muy buena la opcion de empezar con una cancion el relato.

    • Liliana Pugliese
      octubre 29, 2009 en 1:52 pm

      HOLA ORNELLA
      ES CIERTO, NO ES FÁCIL PONER LÍMITES PERO ES NECESARIO QUE SE VAYA INSTALANDO UNA DISTANCIA SANA Y NECESARIA QUE PERMITA AL NIÑO DIFERENCIARSE Y SEPARARSE DE LA MADRE INSCRIBIÉNDOSE EN LA SOCIEDAD COMO SUJETO DESEANTE……Y TODO ESTO A TRAVÉS DE LOS LÍMITES…A FIN Y AL CABO “UNA CUESTIÓN DE AMOR”
      GRACIAS POR ESCRIBIR ORNELLA.

  3. Georgina
    noviembre 10, 2010 en 6:49 pm

    Buenas tardes… qué más se le puede agregar, si al leer unicamente el título transmite todo. Cuando uno habla de límites se lo asocia con autoritarismo, es muy común escuchar la reflexión de las madres ” límites es retarlos por algo que esta mal”, pero poner un límite como madre no significa retarlos o castigarlos significa transmitirle seguridad, contención, como usted dice ” son mensajes de amor”.
    Son necesarios para que comprenda que no todo es ahora, que se puede y se tiene que esperar y que esos ” NO” son los que lo ayudan a crecer.
    A crecer como sujeto de una sociedad! si se prestara atención a las consecuencias que en un futuro aparecerán en esos chicos, las cosas serían tan distintas.
    Honestamente su articulo, en lo personal, me encanto. Mientras realizaba la lectura iba relacionando los textos leídos. Me atrapo el título, y la continuidad del texto fue impresionante. Se evidencio muchísima dedicación y eso es admirable! Cariños!

  4. Marlene
    mayo 3, 2011 en 3:17 pm

    Hola,cuando terminé de leer el artículo me dí cuenta como las palabras y el estar presentes marcan a una persona de por vida. Pero lo que más me gustó fue el cierre y cito “Anticipar las situaciones, hará que nuestros hijos comprendan qué esperamos de ellos. No olvidemos que a través de las palabras y modos de actuar les mostramos cómo somos” me encantó me dejo impactada por el protagonismo fundamental del Otro, ya que nosotros lo naturalizamos y hasta pasamos por alto lo importante que son los límites. Me despertó muchas inquietudes y ganas de saber más. ah! y otra cosa importante que me llamó mucho la atención fue cuando habla de la adolescencia y de los castigos, porque justamente ayer estuvimos hablando con mi madre sobre el comportamiento de mi hermano de 14 años y de que manera podemos orientarlo sin que el actúe de una manera desafiante, y aquí encontré una respuesta certera.
    Gracias profe, porque siempre nos deja las cosas CLARAS!
    soy Marlene Croci.
    saludos!

    • Liliana Pugliese
      junio 5, 2011 en 3:07 pm

      Hola Marlene
      No solo las palabras y el estar presente dejan huellas sino el maltrato la carencia de funciones maternas y paternas.
      Es importante que los niños sepan qué esperamos de ellos, que les marquemos que está bien y qué no lo está, eso hace marca, eso deja huella, eso establece límites.
      En cuanto al comportamiento de tu hermano es bueno que la función materna la ejerza quien se encarga del cuidado del adolescente que será quien con autoridad marque los límites desde un lugar de asimetría, madre-hijo, padre-hijo. Tu función es la de hermana, es una relación simétrica y si alguien tiene que encontrar las respuestas son los adultos, no te olvides del artículo Contra el desamparo, cuidar, proteger, atemperar situaciones. Por otro lado es esperable que un adolescente desafíe pues es parte del proceso que recién empieza. Lee el otro artículo “Adolescencia: confrontación entre generaciones”.
      Cariños Liliana

  5. Natalia
    mayo 4, 2011 en 2:02 am

    La verdad muy lindo lo que escribió.
    A veces los limites se confunden con autoritarismo o maltrato y no es así,como dice el titulo poner limites es querer a la otra persona, querer que ese niño sepa lo bueno y lo malo,muchas veces pasa que cuando desde su constitución no hay limites se ve reflejado en la adolescencia con problemas de conductas o adicciones entre otras.
    También hay que saber poner ese limite en el momento adecuado.
    saludos!

    • Liliana Pugliese
      junio 5, 2011 en 3:13 pm

      Así es Nati. Nadie dijo que esto era fácil, sobretodo en la sociedad en que vivimos hoy. Cuando establecemos límites “¡no metas el dedo en el enchufe!” lo hacemos con toda la expresión corporal y gestual………al niño no le quedan dudas.
      Pero otras veces dudamos y no somos claros, nos contradecimos y lo que en un momento estaba mal luego pasa a estar bien. Para pensar…….

      Cariños Liliana

  6. CECILIA
    mayo 4, 2011 en 2:38 am

    HOLA PROFE, ¿COMO ESTA?, ¡ME ENCANTO LO QUE ACABO DE LEER! Y PUDE COMPARTIRLO CON MI Marido, coincidiendo ambos en que estan difícil poner los límites a nuestro hijo, qué más claro si puso en palabras lo que vivimos día a día, duele y es difícil decir un “no” cuando uno no esta en todo el día, pero también somos concientes que si ese “no” no esta, permitimos que nuestro hijo no aprenda a esparar, a respetar, a no lastimarse, a ser tolerante ante la vida porque este “no” son parte de las huellas que vamos otorgando a ese niño que estamos constituyendo como sujeto para que pueda estar inmerso en nuestra cultura.

    • Liliana Pugliese
      junio 5, 2011 en 3:19 pm

      Hola Ceci y marido:
      Qué bueno que juntos lean este artículo. Decimos que es muy difícil decir NO!
      pero nos falta decir que tenemos que acompañar con las palabras que contienen ese cuidado del por qué NO, si no, no puede ser entendido por el niño. Por más que uno trabaje quien lo cuida debería seguir nuestra orientaciones como madres y entender lo mismo que no es no y que este no es un capricho sino un cuidado y que ese NO se lee como una marca y un mensaje de amor.
      Gracias por escribir
      Liliana

  7. Silvina Marzano
    mayo 10, 2011 en 2:34 am

    Hola Profe, la verdad que me encanto el artículo, estoy totalmente de acuerdo con lo que escribió. También estoy de acuerdo con eso de que a los padres les cuesta mucho poner límites cuando no están en todo el día con sus hijos, más allá de que la mayoría sabe que estos son necesarios y que ayudan al niño a crecer y a desarrollarse.

    Yo tengo un ejemplo de la falta de límites, con mi hermano menor por parte de mi padre, resulta que la esposa de mi papá decia que si ella le ponía limites a su hijo, él en un futuro la iba a odiar por no dejarlo hacer lo que el quería, mi papá estaba totalmente en desacuerdo con ella y él era el que le ponía los límites a mi hermano. Hoy mi hermano le recrimina a su madre que no le haya puesto límites de chico y le agradece a mi padre por haberselos puesto.Bueno espero que haya servido mi ejemplo.

    Para cerrar me gustaría dejar una frase muy linda que habla de los límites:

    Los límites no se heredan,
    no vienen dados. Se enseñan,
    se construyen, se trabajan.
    ¡AYUDAME Y PONEME LÍMITES!

    Gracias profe por darnos tantos ejemplos claros y por ayudarnos con cosas como estas y a entender muchas cosas de la materia y de la vida.
    SALUDOS!

  8. Liliana Pugliese
    junio 5, 2011 en 3:26 pm

    Hola Silvi
    Ayudame y poneme límites! Es cierto los niños piden a gritos límites, sin dudas son necesarios. Un niño sin límites, tarde o temprano se va a encontrar con ellos, tal vez si no vienen de casa provendrán de una institución llámese escuela o desde lo legal.
    No tenés que olvidarte que cada familia, cada madre y cada padre a su vez recibió algún tipo de educación por lo tanto lo que recibieron van a poder dar. El tema es que ambos padres tienen que llegar a acuerdos entre adultos para la crianza de sus hijos y entre esos acuerdos educarlos y amarlos implica una buena puesta de límites. Tu hermano agradecido! parece que no estaba tan mal ponerlos…
    Cariños Liliana

  9. Magdalena
    junio 6, 2011 en 10:16 pm

    Liliana muy claro lo que escribió,como mamá y ama de casa me pasa al revés,estoy todo el día con ellos y aveces cansa decir NO todo el día..más al año y medio y con un hermanito de 8 meses por el cuál muere de celos.
    Es cierto que es muy necesario poner límites porque lo hacemos para cuidarlos y formarlos,para que en un futuro sepan discernir y tomar correctas decisiones.
    También estoy de acuerdo cuando dice que los padres deben poner juntos los limites,aunque sea muy difícil aveces estar de acuerdo con el OTRO.Me pasa muchas veces que no estoy de acuerdo con el padre pero cedo para no desautorizarlo frente a mi hijo,y en lo posible intento hablar con mi marido después..pero somos muy diferentes por lo tanto pensamos y diferente y todo se pone dificil..
    Saludos y gracias por sus claras explicaciones

    • Liliana Pugliese
      junio 12, 2011 en 7:28 pm

      La desautorización es un gran problema en la familia. A veces los adultos no terminamos de ponernos de acuerdo entre nosotros y pretendemos que el niño nos entienda. La tarea no es fácil, pero vale la pena, se trata del desarrollo emocional de nuestros hijos.
      Saludos Liliana

  10. gabriela
    noviembre 2, 2011 en 3:13 pm

    Hola profe, soy Gabriela del Normal 11, Sujeto de la Ed. Primaria.
    Me gustó mucho el artículo. Creo que cuando uno quiere a su hijo, los límites puestos a tiempo con coherencia y sin maltratos, ayuda a guiarlos para que construyan su lugar en la sociedad, en el mundo, dejando sus huellas en las experiencias vividas por ellos. Es cierto que pueden equivocarse, como todos, pero quizás ayuden los límites a que esas equivocaciones no sean tan dolorosas. Son importantes para su formación, y mas si se construye una alianza con la escuela para que las normas vayan formando un abanico de posibilidades donde el niño pueda pensar que es lo que está bien y que está mal. Por último creo que la comunicación de los padres con sus hijos es fundamental.

  11. Ursula Federico
    mayo 4, 2012 en 1:48 am

    Liliana, soy Ursula y estoy cursando sujeto de la educación primaria en el normal 11. El articulo me encanto, sobre todo la primera parte cuando destaca tres organizadores del psiquismo humano fundamentales durante el desarrollo del niño, ya que no tenia idea que existían. Con respecto a los limites, es increíble pero a medida que leía, se me venia a la memoria una familia conocida que tiene muchos problemas para ponerle limites al niño. Primero porque no se ponen de acuerdo padre y madre, y segundo porque la madre esta ausente debido a que trabaja, va al gimnasio, a la peluquería, etc, y cuando llega a su casa, como siente culpa, le trae regalitos y le deja hacer lo que quiere. Excelente articulo, muy claro y con mucha verdad.

    slds

  12. Daiana Carabajal
    septiembre 26, 2012 en 6:35 pm

    Buenas profe :
    Me gustó mucho el articulo , y me pareció muy interesante la teoría de Spitz que habla de los tres organizadores del psiquismo humano fundamentales durante el desarrollo del niño. No los conocía y se ve muy claramente que los limites tienen que aparecer desde muy temprana edad, en el nacimiento, y si no se van generando esos limites los chicos llegan a la escuela como vemos cotidianamente. Padres que trabajan todo el día y cuando ven a la chicos los deja hacer lo que quieren y no ejercen esa responsabilidad que les toca de ponerles limites a los niños. Como dice el articulo autoridad no autoritarismo o maltrato, utilizando un lenguaje claro, firme , descubrir y utilizar el poder de las palabras, explicándole afectuosamente los motivos. Es la manera de poner limites tanto en el entorno familiar como escolar. “Los limites son una cuestión de amor ”
    Saludos
    Daiana Carabajal

  13. Victoria Ramirez
    septiembre 27, 2012 en 12:07 pm

    ¡Buenos días!
    El artículo me pareció muy claro y conciso. Trata sobre una cuestión actual muy preocupante, cómo poner correctamente los límites a los niños. Hoy en día esta tarea se obstacaliza mucho en las familias, ya que muchos padres están separados, no pasan demasiado tiempo con sus hijos, y los niños suelen pasar dos días en una casa, con la madre que implementa unos límites específicos, y 5 días en otra casa donde el padre sostiene otro tipo de límites. Realmente esta situación perjudica el desarrollo del niño, ya que se le generará una controversia sobre cuáles serán los límites que deberá acatar. También genera conflictos entre los mimos padres, quienes nunca logran ponerse de acuerdo en beneficio de su hijo.
    Considero que debe haber una conciliación entre madre y padre, para que juntos evalúen cuáles serán los límites apropiados para que su hijo pueda crecer en un ámbito de felicidad y comprendiendo que hay cosas que todavía no puede realizar, pero que a su debido tiempo va a poder ir descubriendo. Es necesario que cómo usted menciona estos límites sean puestos con autoridad, firmeza y sean mantenidos a largo plazo, para que el niño pueda acatarlos y respetarlos. Muchos padres consideran que el maltrato, castigo y enojo son los medios adecuados para que sus niños acaten los límites, pero lamentablemente no pueden darse cuenta que esos medios solo lograrán retrasar y perjudicar el desarrollo de sus hijos.
    Es importante también que exista una armonía entre los límites que el niño acata en la escuela, con los que recibe desde su casa, ya que si docentes y padres trabajan juntos y en acuerdo común para implementar límites a los niños, tal tarea será más beneficiosa para cada chico y menos desgastante tanto para padres como docentes.
    Para finalizar, estoy completamente de acuerdo en que los límites deben abordarse desde el amor, el amor es la herramienta más eficaz con la que contamos los seres humanos para llevar acabo fines determinados, y sin él será muy difícil que padres y docentes puedan establecer un lazo afectivo con los niños. Educando con amor le demostramos al niño que el merece recibir el mismo respeto y cariño que recibe una persona adulta.

  14. Arin Belen
    septiembre 27, 2012 en 8:57 pm

    Hola Profe, muy bueno el articulo y de mucha ayuda…!!

    Marcar los limites desde las palabras, sin golpes o encierros, hace que el niño sepa cuando SI y cuando NO, que lo hacemos por el bien de ellos y con amor!!

    A veces es difícil, lo digo desde el rol de madre, verla llorar me mata; pero comprendo que los necesita para poder vivir dentro de cualquier sistema!

  15. noemi toloza
    septiembre 29, 2012 en 8:28 pm

    Buenas tardes profesora.
    Me resulto muy interesante los articulos ya q los mismos se refieren a los niños con los que nos encontraremos en el aula, tener la informacion es de gran utilidad ya que nos prepara de manera diferente ante ellos, porque cada uno viene con su propio historia de vida.
    Por otra parte con respecto a los limites es algo en la actualidad esta en falta, porque la palabra esta desvalorizada por eso aplicar los limites con firmeza y a largo plazo seran necesarios para que el niño comprenda que no todo es ahora y que un “NO” lo ayudara a crecer como sujeto de la sociedad.

  16. Sabrina Barenbaum
    octubre 5, 2012 en 7:04 pm

    profe: muy interesante los artículos, en especial el que más me gustó fué éste de los límites, seguramente porque tengo una nena chiquita de casi tres años y es algo con lo que me enfrentó por un decir todos los días , porque como bien dicen son ” mensajes de amor” que es algo que a los niños tan pequeños les cuesta entender pero sí sin dudas uno de más grande está agradecido a aquellos padres que nos han puesto límites en los momentos justos y necesarios.

  17. Caamaño
    octubre 6, 2012 en 6:21 pm

    ay profe si mas personas leyeran esto!!! lo voy a pasar a todas mis amigas… saludos genia!! silvina caamano

  18. Cristina M. Brandan
    octubre 12, 2012 en 3:08 am

    profe, el articulo es muy claro con respecto a la importancia de poner limites, y el sentido que tiene para la vida. Algunas madres piensan que por decirles “si” en todo a los hijos son buenas, pero la realidad es otra “lo estan perjudicando”.
    Es un tema dificil poner limites… pero leyendo el articulo se puede reflexionar lo importante que es ( es una marca que les va a servir para la vida), es amarlos y querer lo mejor para ellos.
    ¡ saludos!

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