Hay cuatro pilares temáticos en donde se desarrollan los principales aspectos de su filosofía y ellos son: “La muerte de Dios”, “La voluntad de poder”, “El eterno retorno de lo mismo” y “El superhombre”.En los comienzos, su fuente de inspiración la va a encontrar en el pensamiento de Schopenhauer. Influencia que se refleja en el primer texto “El nacimiento de la tragedia…”(1872), en donde el fondo último de la realidad es pensada como una voluntad ciega e insaciable, que recorre todo lo real y por lo tanto a la propia vida humana.El hombre occidental ha perdido el sentido de la vida, porque el sentido estaba depositado en Dios, es él el que legitima ese sentido. Para Schopenhauer, esa voluntad ciega e infinita nos conduce a la ilusión pluralista que siendo insaciable nos introduce en el sufrimiento y el dolor.La “salvación” pasa por aniquilar nuestra propia voluntad de vida e ingresar a la “bienaventurada nada”, voluntad de nada. Esto es lo que Nietzsche criticará como uno de los síntomas de decadencia bajo el concepto de nihilismo.Para comprender este concepto es necesario introducirnos en el tema de “la muerte de Dios”, que aparece por primera vez en “La Gaya Ciencia” cuando el insensato exclama: “¿Donde está Dios?. Os lo voy a decir. Lo hemos matado; vosotros y yo, todos nosotros somos sus asesinos.”Para Nietzsche, Dios justificaba hasta entonces el mal, el devenir, la caducidad y el perecer de todas las cosas. Pero si ha muerto se plantean dos alternativas: una es la pérdida de sentido del mundo, debido que Dios era el sentido del mundo y la otra es la superación del hombre hacia el superhombre.La primera alternativa, esa nada hacia donde se dirige la voluntad, es el fundamento del nihilismo. “Los valores supremos pierden validez” dirá Nietzsche.También sostendrá que el gran peligro no es el pesimismo, sino lo absurdo de todo lo que ocurre y dirá que ésta es la verdadera angustia, ya que el mundo no tiene sentido.Sin embargo sostiene que esta decadencia es un dato histórico y cultural que se fue preparando largamente en occidente, esta idea la expone en “El crepúsculo de los ídolos”, en donde narra las etapas de la invención del más allá y termina desvalorizando lo terrenal.Considera que el punto de partida fue Platón ya que con él nace la metafísica y la postulación de “otro mundo” y luego continuará con el cristianismo, puesto que el hombre sufre y es culpable debido al pecado original.Nietzsche dice que ante la metafísica y ante la filosofía debemos practicar la genealogía; con este nombre inaugura la empresa crítica, basado en la sospecha. Hay que sospechar y preguntarse que quiere el hombre y lo que quiere -dice Nietzsche- es la expansión de su voluntad de poder hacia el dominio y la creación.La vida no cabe entenderla como conciencia de la existencia, sino como voluntad de poder. Por lo tanto Ser es: Querer.., llegar a .., convertirse en.., estas son las múltiples manifestaciones de la voluntad de poder.Pero también la metafísica y la religión son efectos de un tipo determinado de la voluntad de poder, de una voluntad que niega los valores vitales y activos para proponer valores reactivos que van contra la afirmación de la vida y la no aceptación de lo real.Además hay algo más que actúa hurtando a los hombres el sentido de sus vidas y es: la noción lineal del tiempo. Dado que el pasado yace sobre sus espaldas y puesto que el futuro lo solicita desde un horizonte siempre en retirada, ambos momentos permiten la desvalorización del presente.El sentido colocado así en un origen mítico y en un futuro utópico, pretende abolir el devenir. Pero para Nietzsche, junto con dios ha muerto la eternidad y así es posible recuperar la temporalidad terrenal en un tiempo circular que él llamará “el eterno retorno de lo mismo”.Escribe: “Si el devenir es un vasto círculo, todo es igualmente precioso, eterno y necesario”.La plena afirmación de la vida, la voluntad de poder y la idea del eterno retorno exigen el ideal humano del superhombre. Así sobre las ruinas del hombre viejo y decadente ha de nacer el superhombre, que se manifiesta en una conducta activa, creadora y espontanea, frente al comportamiento reactivo e impotente del hombre débil.La voluntad de poder es superarse siempre, pero sin una finalidad determinada, en forma circular, retornando la voluntad de poder hacia ella misma. De ahí el eterno retorno es lo que caracteriza a la voluntad de poder. Su Obra. 1872: El origen de la tragedia. 1874: La filosofía en la época de la tragedia griega. 1878: Humano demasiado humano. 1880: El viajero y su sombra. 1881: Aurora. 1882: La Gaya Ciencia. !883/85: Así hablaba Zarathustra. 1886: Más allá del bien y del mal. 1887: El Anticristo. Ecce Homo. Nietzsche contra Wagner. Genealogía de la moral. 1888: El ocaso de los ídolos.
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